¿Es realmente el cultivo ilícito el principal responsable del daño ecosistémico en Colombia?

Foto AP - BBC Mundo.com

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No está en manos de los consumidores europeos de cocaína sino en las del gobierno colombiano reducir el impacto ambiental que causa la producción de la coca.

Una nueva publicación del Transnational Institute (TNI) reconoce los perjuicios que causan al ambiente los cultivos de uso ilícito y la producción de cocaína, pero atribuye la principal responsabilidad de esta catástrofe ambiental a las políticas de drogas – como la erradicación forzada manual y aérea – que se implementan en Colombia.

El gobierno colombiano está promocionando internacionalmente el concepto de ‘responsabilidad compartida’ en asuntos de drogas a través de una exposición itinerante de imágenes que muestran el daño que causa en los ecosistemas la producción ilícita. El objetivo del gobierno es informarle al consumidor extranjero que cada vez que consume una dosis de cocaína está contribuyendo a la deforestación y envenenamiento de los bosques y selvas colombianos. Si bien es lógico que Colombia, como mayor productor de cocaína, quiera compartir con el resto del mundo los problemas asociados con las drogas para buscar entre todos una solución, el mensaje de la campaña Shared Responsibility podría no ser la vía más adecuada.

El Transnational Institute (TNI) acaba de publicar el documento Cultivos de uso ilícito y ecocidio, del ecólogo colombiano Germán A. Quimbayo Ruiz, una reflexión comparativa sobre el impacto en el ambiente de los cultivos ilícitos, la política antinarcóticos y otros sectores económicos. Este documento concluye que aunque es cierto que la producción ilícita de estupefacientes es responsable de una parte del drama ecológico, no es, sin embargo, la principal responsable del ‘ecocidio’ en Colombia. Otros sectores económicos, como la ganadería extensiva o la creciente instalación de monocultivos como el de la palma aceitera han contribuido mucho más que la coca al deterioro de los ecosistemas. El documento del TNI llega también a la conclusión de que, en lo concerniente a la producción ilícita, es básicamente la política de drogas que se viene aplicando en el país desde hace varias décadas, la principal responsable del impacto ambiental causado por la producción de coca y cocaína.

El documento recomienda a las autoridades antinarcóticos colombianas la urgente necesidad de un cambio de orientación en las políticas. Colombia lleva décadas aplicando estrategias en el lado de la oferta con el fin de solucionar el problema de las drogas. Estas estrategias han sido ineficaces y contraproducentes. En lo concerniente al ambiente, han inducido el desplazamiento de los cultivos ilícitos, con las consecuencias ambientales -deforestación y contaminación- que esto genera.

Véase el informe completo Cultivos de uso ilícito y ecocidio.

2 comentarios

  1. […] de coca en sí misma, en las condiciones de ilegalidad en que se realiza causa un enorme impacto en el ambiente, las fumigaciones sólo han servido para exacerbar dicho impacto agravando el […]

  2. […] lo hemos documentado en un informe reciente reseñado en una entrada anterior, si bien la producción de coca y de cocaína, en las condiciones de ilegalidad en las que […]

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