Los derechos humanos en el país de los ‘falsos positivos’

Foto Archivo El Tiempo

Foto Archivo El Tiempo

No deja de causar admiración que en Colombia algunos se sorprendan cuando se habla de manera crítica sobre la situación de los derechos humanos en el país. El Gobierno y algunos sectores de la prensa están tan acostumbrados a repetir que bajo el régimen de la Seguridad Democrática, Colombia ha hecho enormes progresos en los asuntos de derechos humanos, que se escandalizan cuando aparecen voces que cuestionan el verdadero alcance de tales progresos.

De ese modo, han reaccionado escandalizados ante el último informe de Human Rights Watch que destaca la tolerancia de algunos sectores de la fuerza pública y funcionarios estatales con las nuevas bandas criminales aparecidas en los últimos años. Algo que se sabe desde hace tiempo, pues la única novedad es que ahora HRW lo ha documentado y fundamentado en su último reporte.

Pero si hay un caso emblemático de los pocos progresos que han hecho en realidad los DDHH en Colombia, éste es sin duda el de los llamados ‘falsos positivos’. Inicialmente quisieron negarlo y evadir la responsabilidad, pero al Presidente y su ministro de defensa de ese entonces – cuando ya no hubo modo de cubrir las evidencias – no les quedó más remedio que reconocer el delito y atribuir algunas culpas entre varios altos oficiales. El ministro Juan Manuel Santos dijo entonces que “habrá cero tolerancia con cualquier comportamiento (de la Fuerza Pública) que no esté ajustado al respeto por los derechos humanos”. Palabras huecas, como quedaría demostrado  con el correr de los días.

La noticia de los ‘falsos positivos’ se conoció en septiembre de 2008. Un año más tarde no solamente no se veían todavía resultados de la aplicación de la justicia a los militares implicados sino que las víctimas, las madres de los muchachos asesinados que seguían insistiendo en que se hiciera justicia, estaban recibiendo amenazas de muerte y ataques violentos directos. No habían recibido prácticamente ayuda gubernamental, el crimen seguía en la impunidad, y además las querían callar a la fuerza.

¿Qué habrá dicho el ministerio de Defensa en ese entonces? ¿Cómo se las arregló el Gobierno de Uribe para camuflar estas nuevas violaciones a personas que se cuentan entre las más pobres y más vulnerables del país? ¿Con qué cara pueden seguir hablando de los progresos en DDHH? ¿Cómo decirle a Europa y a EEUU que Colombia es un país respetuoso de sus ciudadanos, y por eso ya se pueden firmar tratados de libre comercio con los colombianos? Recordamos que esta es supuestamente la condición que ponen esos países para la firma del TLC.

Por esos días, diferentes medios de prensa destacaron la noticia de las amenazas a las madres de los ‘falsos positivos’. Pero, como suele suceder en Colombia, ésta terminó despareciendo al poco de la actualidad periodística. Solamente el periodista Felipe Zuleta, quien dedicó en esos días una columna en El Espectador a las amenazas contra estas pobres mujeres, siguió preocupado con el tema.

El resultado fue la realización de un impresionante video que, con la contundencia que suscitan las imágenes, revela la gravedad del problema, la hipocresía del Gobierno colombiano en los asuntos de DDHH, y lo solas que están las víctimas en Colombia, las cuales por lo general hacen parte de los sectores más desfavorecidos de la sociedad, gente que vive en lugares como Soacha, o son indígenas en el Urabá antioqueño, y otros sitios por el estilo. El video se titula “La pobreza, un ‘crimen’ que se paga con la muerte” y se puede ver en Youtube, Parte 1 y Parte 2.

Como si este caso de los ‘falsos positivos’ no hubiera llegado ya al extremo de lo que caracteriza la injusticia en un país como Colombia, en las últimas semanas se han conocido nuevos hechos que revelan una vez más lo que se puede esperar de la actuación de la ley en el país. Los militares vinculados al crimen no solamente han ido quedando en libertad “por vencimiento de términos”, sino que han sido premiados con sesiones de aromaterapia y fiestas con payasos.

Habiendo caído en tal nivel de cinismo, no es raro entonces que el Gobierno colombiano se sorprenda y se enfade cuando una entidad internacional destaca que Colombia no está cumpliendo con los compromisos de derechos humanos.
Amira Armenta

Incidentes peligrosos

Frontera Colombia-Venezuela

Frontera Colombia-Venezuela

Desde hace unos meses se vienen presentando entre Colombia y Venezuela incidentes  que nunca logran ser aclarados verdaderamente por ninguno de los dos países. El caso más reciente es el de un helicóptero venezolano que habría sobrevolado en zona del Arauca en Colombia. Venezuela lo desmiente y lo atribuye a la mala propaganda que el Gobierno colombiano impulsa contra Chávez.

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Colombia, la prohibición como retroceso

Acaba de aparecer el último número de la serie ‘Reforma legislativa en materia de drogas‘ que adelantan el programa Drogas y Democracia del TNI, y la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos  WOLA. La serie se puede consultar en el website del TNI.

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Lo que diga Estados Unidos

En cuestiones de drogas, la suerte de Colombia depende de lo que digan los Estados Unidos

Imagen tomada del sitio The Latin Americanist

Imagen tomada del sitio The Latin Americanist

Jorge Castañeda, el intelectual y político mexicano, publicó recientemente un artículo en The New Republic titulado, Adiós Monroe Doctrine. Con una serie de ejemplos, como la actitud de Estados Unidos frente al golpe a Manuel Zelaya en Honduras, el autor fundamenta la idea central de su artículo según la cual a EEUU ya parece no importarle mucho Latinoamérica. Y nos recuerda que la última intervención militar unilateral de EEUU en América Latina fue la invasión a Panamá en 1989.

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Aquí seguimos en 2010!

Después de un largo silencio de casi un mes, volvemos a abrir las páginas de este blog con la intención de seguir reseñando y comentando de manera informal los diversos temas relacionados con los cultivos de uso ilícitos en Colombia y su relación con el conflicto armado y con los conflictos sociales en general que se viven en el país.

Y aunque los asuntos colombianos son por supuesto el centro de interés de esta página, a veces abordamos también situaciones de producción, tráfico y consumo que se presentan en otros países y otras regiones del mundo.

2010 es un año clave en Colombia. Es un año electoral y lo que pase en estas elecciones va a  definir el rumbo que tome el país en los próximos años en asuntos de seguridad interna y externa, en los cuales el tema de las drogas está íntimamente involucrado.

Es de esperar que, cualquiera sea el Gobierno que resulte de la próximas elecciones, éste sea capaz de emprender una revisión a fondo de todo lo que se ha hecho hasta el momento para contener la producción de drogas. Que sea capaz de reconocer que ésta ha sido una labor infructuosa y por ende se hace necesario un examen crítico de la guerra a las drogas y de la política de total intolerancia que ha dominado las cuatro décadas transcurridas desde su instauración.

Dados los ocho años de experiencia del modelo aplicado por Álvaro Uribe en sus dos periodos presidenciales, no hay muchas razones para sentirse optimistas con una perspectiva de cambio en caso de que se produzca su segunda reelección. La cual no sería, naturalmente, un obstáculo, para que desde esta página sigamos insistiendo en que el Gobierno colombiano debe modificar su estrategia de erradicación forzada manual y aérea si de verdad quiere ver algún progreso en la reducción efectiva de los cultivos de coca. Entre otras cosas.

Amira Armenta

No más erradicación a la fuerza

Campo de opio en la provincia de Helmand, Afganistán

Campo de opio en la provincia de Helmand, Afganistán

La erradicación a la fuerza no funciona. Es lo que en pocas palabras se desprende de los dos últimos informes recién publicados por el TNI y WOLA, la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos.

En el primer informe, Drogas, seguridad y cooperación, Ricardo Vargas señala cómo en Colombia, la presencia amenazante de los grupos móviles de erradicación manual genera la desconfianza entre las comunidades. En la mayoría de los casos, éstas se ven forzadas a aceptar la acción erradicadora porque saben que esto les representa en su momento algunos subsidios. Pero como por lo general esta ayuda no es sostenible, porque, con muy raras excepciones, el Estado no construye alternativas viables que tengan en cuenta las particularidades de cada región, al cabo de un cierto tiempo el cultivador se ve obligado a recurrir de nuevo al cultivo ilegal.

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Drogas en la agenda global de seguridad

Imagen UNODC - Colombia

Imagen UNODC - Colombia

El Consejo de Seguridad de la ONU organiza un debate el 8 de diciembre sobre el tema del narcotráfico como una amenaza a la seguridad del mundo. Como bien lo especifica el informe de Naciones Unidas para anunciar el evento, aunque el impacto de las drogas ha sido objeto en otras oportunidades de debates en el Consejo en casos específicos de algunos países, ésta es en realidad la primera vez en la historia del Consejo de Seguridad que se tratará de manera formal el tema del narcotráfico como amenaza global.

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Desarrollo alternativo y cultivos ilícitos

Comentario a las recientes declaraciones del embajador de Colombia en el Reino Unido sobre el tema.

Los principales programas del llamado ‘desarrollo alternativo’ que se aplican en Colombia no contribuyen al desarrollo ni representan verdaderamente una alternativa. De ahí su fracaso. Un fracaso que se puede medir en términos del regreso del campesino al cultivo de la coca porque nunca se materializara el desarrollo prometido con la erradicación.

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¿Disminuye la coca?

Ejército Nacional - Erradicación manual forzada

Ejército Nacional - Erradicación manual forzada

El gobierno estadounidense publicó el viernes pasado sus estadísticas sobre cultivos ilícitos en Colombia para el año 2008. Según el monitoreo, la coca disminuyó en el país, pasando de 167 mil hectáreas en 2007 a 119 mil en 2008. Una vez más se observa que estos resultados no coinciden con los que presenta la ONU, entidad que reportó para 2008 una superficie de 81 mil hectáreas.

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“La hoja sagrada”

hoja de coca

hoja de coca

El periódico “El País” de Cali y un grupo de video periodistas encabezados por Mauricio González han lanzado un reportaje multimedia interactivo especializado en los temas de la coca. La página se titula: Reportaje 360 – La hoja sagrada.

El reportaje ofrece una información compacta e interactiva en los diferentes ámbitos asociados a la hoja de coca. A muchos les sorprenderá enterarse de datos tan interesantes como que hay evidencias arqueológicas que delatan el uso de la coca en lo que hoy es Perú, Colombia, Ecuador y Venezuela en fechas tan antiguas como unos dos mil años antes de Cristo.

Como se desprende de la visita de este excelente reportaje, la coca es muchísimo más que  la materia prima de la cocaína. Más allá de su demonización y de la desinformación sobre sus calidades, hay otras facetas aún desconocidas de la coca que este material ayuda a esclarecer.